Rendé Masdéu: un rincón de paraíso catalán

Aquí la vocación del vino es muy antigua, pues data de 1604. Implantada en medio del pueblo de L'Espluga de Francolí, no lejos del famoso monasterio de Poblet, la explotación produce vinos de denominación Conca de Barbera en el sur de Cataluña.

 

 

Lo que impacta en un primer momento es el modelo económico: una bodega situada en el corazón de esta pequeña localidad, que no solo vende vinos, sino también miel, aceite de oliva, aceitunas, quesos locales, frutos secos... ¡Una alternativa concreta a la globalización! Y todo ello en un ambiente anticuado, campechano, donde las bodegas se mezclan con un mostrador variopinto y cubierto de productos de todo tipo.

 

 

En la actualidad, son Mariona Rendé, hija del fundador Josep María Rendé, y su esposo, Jordi Roig, quienes dirigen la explotación. La producción alcanza cerca de 50 000 botellas al año. En el ámbito de los vinos, tiene un objetivo muy claro: expresa de la mejor forma posible el potencial de Conca de Barbera, al tiempo que respeta el espíritu de la denominación. Por ello, se privilegian las cepas locales: garnacha, trepat y tempranillo (aquí denominada «l’ull de llebre») en los tintos, incluso si también encontramos syrah y cabernet sauvignon. El blanco más interesante está compuesto de macabeo, garnacha blanca y parellada. Los vinos son francos, afrutados, sin artificios y dotados de una buena acidez. Cabe señalar que la explotación ha almacenado vinos en ánforas a fin de encontrar una eventual complementariedad a la clásica crianza en barricas. Un toque más de encanto en esta bodega atemporal.

 

 

 

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