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¿Qué sabor tendrá el Burdeos en 2050?

Abril es el mes de los primeros frutos, es decir, el momento en que el Mondo Vino se interesa por el sabor de la añada girondina del verano anterior. Este año, la Asociación Francesa de Periodistas del Medio Ambiente ha aprovechado para crear expectación simulando la cata de una cosecha «2050».

 

¿Crear un vino 2050?

Lo hemos comprendido bien: no se trata de una eventual evolución de los sabores, sino del cambio climático. Es decir: el aumento de las temperaturas y las sequías. En primer lugar, la receta consistió en buscar en Languedoc y en Túnez las cepas cabernet sauvignon y merlot (las dos grandes cepas del Burdeos). A continuación, la vinificación se llevó a cabo en Burdeos siguiendo de forma precisa el pliego de condiciones de la denominación. Y fue Pascal Chatonnet, enólogo y propietario del Château l’Archange en Saint-Emilion, quien se prestó a producir 400 botellas.

 

¿Qué se obtuvo?

El resultado es un vino de aromas de frutas muy maduras, en compota, pero un poco corto y seco en el final de boca. El conjunto no es desagradable, pero permanece bastante diferente de la actual singularidad de Burdeos. La acidez, que actualmente contrarresta la fruta aportando una sensación de frescor, ya no está presente. Y los taninos finos tampoco. En cuanto al alcohol, no es excesivo: el vino contiene un 13,5 %, como muchos de los Burdeos actuales. Para ello, basta con vendimiar un poco más pronto, antes de que las uvas no estén demasiado dulces, ¡con el riesgo de que la piel no esté totalmente madura!

 

¿Cómo prepararse para el futuro?

Sin duda, los viticultores bordeleses han empezado a tomar la iniciativa. En el Comité Interprofesional de los vinos de Burdeos (CIVB), Christophe Château explica que están realizando diversas pruebas. Algunas inciden en variedades diferentes a la cabernet sauvignon y la merlot. ¡El doble objetivo definido es resistir mejor al cambio climático y, al mismo tiempo, reducir el número de tratamientos! Además, también se trata probablemente de no sorprender en exceso al consumidor.

Pascal Chatonnet cree que las cepas minoritarias de Burdeos podrían adquirir más relevancia. En efecto, el pliego de condiciones actual también autoriza la cabernet franc, la côt (o la malbec), la carmenère y la petit verdot. No obstante, estas otras cepas presentan unas respuestas muy diferentes al cambio climático. La merlot es la cepa seductora de muchas cosechas contemporáneas, pero responde bastante mal a las altas temperaturas. Por tanto, corre el riesgo de experimentar un descenso de su proporción. Sin embargo, una petit verdot, que actualmente no representa más que un porcentaje, probablemente crecerá. ¿No se decía de ella que era una cepa que solo está realmente madura una vez cada diez años? Del mismo modo, la carmenère, si es originaria de Burdeos, da un resultado muy bueno más al sur, en Venecia. Cuando le falta calor, sus aromas son un poco vegetales, pero no cuando sube la temperatura.

 

Las elecciones deberán realizarse sin mucha demora. La elección de la cepa de un viñedo es un ejercicio a largo plazo. Y algunas explotaciones ya han empezado a plantar un poco más de petit verdot y de carmenère, dos variedades hasta ahora prácticamente anecdóticas que en breve podrían conocer su momento de gloria.



Redactado por Alain Echalier

El 20/04/2018