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Las profesiones del vino: el trabajador bodeguero

¡No debe confundirlo con su comerciante preferido! Aunque compartan el nombre, aquí el bodeguero supone un trabajador imprescindible para el buen funcionamiento de la bodega.

 

Tanto si está bajo las órdenes del maestro bodeguero como si ejerce ambas funciones en las explotaciones más modestas, vale más ser riguroso y meticuloso. Poseedor de un título de formación profesional en agricultura, el trabajador bodeguero debe tener bastante fuerza como para manipular los toneles que pesan varios centenares de kilos por la bodega. Unas semanas antes de que empiecen las vendimias, se dedica a preparar la bodega. Desde las barricas a los tanques de fermentación, nada se le escapa. Limpia las bodegas para evitar la proliferación de las bacterias que podrían contaminar el vino y darle un gusto desagradable en la cata. Asimismo, se encarga del mantenimiento de las herramientas situadas en la bodega, como las bombas y los lagares.

Cuando las uvas llegan a la bodega, el trabajador bodeguero las coloca en las barricas y supervisa la maceración y luego cada etapa de la vinificación. Durante la fermentación, se asegura especialmente de que todos los azúcares se transformen correctamente en alcohol. Sin embargo, sus misiones más físicas no terminan aquí: también extrae los vinos fermentados, antes de filtrarlos y ponerlos en barricas o embotellarlos. El maestro bodeguero y el enólogo también pueden proponerle participar en los assemblages, en cuyo caso aprovecha para afilar su paladar y forjarse sólidos conocimientos en cata.

 

Una vez iniciada la crianza, el trabajador bodeguero también suele encargarse de transportar y ordenar los barriles en la bodega, todo ello en la atmósfera húmeda inherente a las instalaciones.

 

Redactado por Alexandra Reveillon

El 15/06/2018