Las profesiones del vino: el negociante

 

A pesar de que la proliferación de los portales de venta en línea permite que productores y consumidores entren en contacto, el negociante todavía tiene mucho que decir.

 

Tras surgir en la región bordelesa en la Edad Media, la profesión es uno de los principales eslabones del comercio del vino. En la actualidad, desde Burdeos hasta Borgoña, pasando por la Champaña y el Valle del Ródano, este profesional selecciona los vinos de viticultores independientes antes de introducirlos en los mercados franceses y extranjeros. Desempeña el papel de intermediario entre los viticultores y los bodegueros, los restauradores, los hosteleros o los compradores de la gran distribución.

A lo largo de los siglos, algunos grandes nombres del negocio bordelés han logrado labrarse una reputación de tal calibre que pueden permitirse actuar en todos los escenarios. Sin embargo, la gran mayoría de negociantes opta por especializarse, ya sea en los grands crus classés, los vinos de castillos o las marcas de negociante. En Borgoña, la profesión suele asociarse a la crianza de vinos. Al contrario que en otras regiones, donde compra botellas, el negociante y criador adquiere aquí el mosto, e incluso las uvas. De esta forma, se encarga de vinificarlos y criar su vino en sus propias bodegas antes de comercializarlo. Este también es el caso de Champaña, donde elabora sus propios espumosos: aquí se le denomina negociante manipulador. Independientemente de la región donde ejerce su profesión, el negociante es, ante todo, un comercial. Puede poseer un diploma de técnico superior en agricultora técnico-comercial o una licencia profesional especializada.

 

Cada vez más profesionales han pasado por las aulas de las escuelas de comercio, antes de completar su formación con un máster especializado en marketing y comercio internacional del vino.

 

Alexandra Reveillon

4/07/2018