i

Inclemencias meteorológicas en los viñedos: ¿cómo combatir las heladas?

Es el enemigo número 1 de los viticultores. Devastadoras, las heladas son temidas desde la aparición de los primeros brotes.

 

Ricas en agua, estas futuras uvas son especialmente sensibles a las olas de frío, aunque sean efímeras: basta con que el termómetro descienda por debajo de -2 ºC una noche para su destrucción. Y las parcelas situadas en cuencas son las más vulnerables. Allí, el aire glacial puede acumularse durante varios días, transformando el rocío de la mañana en un hielo fatal.

 

En las vides, los estragos son evidentes. Una vez afectados, los brotes adquieren tonos oscuros: de ahí que el fenómeno se conozca como helada negra. Para evitar sacrificar a buena parte de sus cosechas, los viticultores multiplican las intervenciones desde que aparecen los primeros partes meteorológicos alarmantes. Tanto en Touraine como en Borgoña, ya no dudan en utilizar helicópteros, que aterrizan con las primeras luces del amanecer. Gracias a sus palas, que giran a gran velocidad, los aparatos crean viento que permite secar el aire y calentar la atmósfera. Probado por primera vez en 2017, este método ha demostrado ser eficaz a pesar de su elevado coste: cerca de 200 euros por hectárea. Sin embargo, la inversión inicial sigue siendo menor para los viticultores, a diferencia de los aerogeneradores antiheladas que, aunque han demostrado su eficacia, son prohibitivos para la gran mayoría de las explotaciones.

 

 

Asimismo, existen otros elementos naturales que permiten combatir las heladas. Es el caso del fuego, que permite ganar unos grados gracias a su humo que se extiende por las filas. Para ello, es necesario multiplicar los focos, en forma de velas, quemadores de propano o calentadores. Y lo que es más sorprendente, el agua también puede ser un aliado contra las heladas. Pulverizada sobre los brotes, forma una coraza natural alrededor de las plantas, protegiendo así su corazón. El único inconveniente es que requiere una costosa instalación, que obliga a los viticultores a hacer arbitrajes entre sus parcelas.

 

Rédigé par Alexandra Reveillon

Le 20/02/2018