Halle Berry: Le encanta el Saint-émilion… ¡en sus recetas!

¡La antigua chica James Bond tiene una curiosa relación con los buenos vinos! La hemos interrogado al respecto...

 

La cocina y yo éramos como el agua y el aceite. Hasta el día que me puse a ello. Y no a medias. Para ello, llamé a mi mejor amiga, Vivi, que me enseñó las bases y poco a poco a perfeccionar mi técnica. Como resultado, fui yo quien preparó toda la cena de Acción de Gracias del año pasado.

Por primera vez en mi vida, conseguí servir un pavo que no tuviera un regusto a suela carmesí y verduras que no se quedaran rancias en el agua. Estaba tan orgullosa de mi primer Acción de Gracias que también me encargué de la cena de Navidad. ¡Que yo sepa, todavía nadie ha sufrido una intoxicación alimentaria después de haber comido uno de mis platos! ¡Mi único problema, son las cantidades! Hace poco quise hacer un gallo al vino, una receta bastante francesa. Creí que la carne estaría mejor si incorporaba un buen vino a la olla a presión. ¡Así que añadí dos botellas enteras de Saint-Émilion! ¡En vez de gallo al vino, era vino al gallo! Y mejor no digo la cara que se les quedó a mis invitados cuando les hablé de la preparación.

¡Algunos, que eran verdaderos amantes del vino, casi gritaron por el sacrilegio, el crimen que había cometido! ¿Les gustaría saber otra jugosa anécdota relacionada con el vino? Me encantan las patatas fritas a la vinagreta, acompañadas con una buena copa de vino tinto. Sin duda me van a decir que la asociación con un buen vino, debería hacer una sorprendente mezcla en el paladar, ¿no? ¡Pues no estarían nada equivocados! ¡Por eso he tenido que parar! Fue un amigo francés quien me hizo entender que eso no se hace, ¡que no estaba teniendo respeto por el vino!

 

Redactado por Frank Rousseau

El 01/06/2018