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¿Dónde se inventó el rosado?

Si bien hoy día el rosado es sinónimo de Côte-de-Provence, no siempre ha sido así. De hecho, la palabra «rosado» no proviene de la Provenza, sino que fue inventada en... Argenteuil.

 

Blanco, tinto, rosado... las actuales distinciones son recientes. Hasta la propagación de la filoxera (y con ella, la obligación de replantar prácticamente todo), la mayoría de los viñedos europeos estaban plantados con diferentes variedades. Es decir, que cepas de piel blanca y de piel tinta convivían en las parcelas. Mezcladas en el lagar, proporcionaban vinos claros, de color rojo claro («Vinum clarum» decían los romanos). Además, las maceraciones de las pieles de las uvas en las barricas solían ser breves, pues se consideraba que elaborar un vino rápidamente, con una gran acidez, era más sano.

En consecuencia, conocemos los «claretes» bordeleses (actualmente una denominación protegida), pero también era el caso de muchos otros viñedos (como en Puligny, en Borgoña, donde los monjes elaboraban también un « clarete», mientras que hoy día solo se hace vino blanco).

 

Argenteuil, para apagar la sed de París (...y Versailles)

Hasta la aparición del ferrocarril, la capital francesa debía abastecerse localmente de gran parte de sus vinos. Hoy día Argenteuil es conocido por sus espárragos, pero en el siglo XVII los viñedos se extendían sobre 1000 ha de la región (¡lo que representa un 60 % de la actual comuna!). Tras una pequeña operación de comunicación (una distribución en la mesa de Luis XIV), el vino claro de Argenteuil se hizo famoso. Los parisinos bebían gustosamente estos vinos ligeros en las afueras. Una denominación de «vino rosado» empezó a utilizarse en 1682 en una de estas tabernas. Probablemente fue en ese momento cuando este cualificativo se popularizó, pero ya existía. De hecho, aparece en un diccionario:

 

«Rosado: palabra adjetiva que solo se utiliza en masculino, y hace referencia al vino. Significa que es de un color tinto agradable y oscila a un color tinto vivo. [Se trata de un vino rosado excelente. Apreciar el vino rosado]» (Cabe señalar que todavía no se trata de un sustantivo: es el «vino rosado» y no el «rosado», y no hay distinción con el tinto. Rosado es una tonalidad, un reflejo, pero no un color en sí mismo. De hecho, actualmente no existe una definición legal que distinga los rosados oscuros de los tintos ligeros.

 

La Provenza, y el rosado redescubierto.

Posteriormente, en los siglos XVIII y XIX, los vinos tintos más concentrados (vinos de médicos, vinos de trabajadores) están de moda. Adiós al vino rosado. Sin embargo, con motivo del frente popular y de las primeras vacaciones pagadas, el norte de Francia sale en busca del sol, a la Provenza. Y allí se había mantenido una tradición de vinos rosados (solían desempeñar el papel de los blancos, difíciles de elaborar en las regiones muy cálidas). Y fue así como nació la «adicción» al rosado provenzal.

Con motivo de la globalización, el «rosado» se ha convertido en internacional y parece incluso haber prevalecido sobre la palabra «Pink» en el mundo anglosajón. El diccionario Oxford, que hace referencia a este concepto, indica en 2018: «Rosé: Any light pink wine, coloured by only brief contact with red grape skins»).

 

Redactado pro Alain Echalier

El 18/07/2018