Condrieu se queda huérfano: Georges Vernay se ha marchado

Foto: Christine Vernay

El viernes 19 de mayo de 2017, el famoso viticultor de la región Rhône septentrional nos dejó a la edad de 92 años. Fue él quien relanzó el Condrieu, cuando se encontraba en vías de desaparición.

Un visionario

Cuando Georges retomó la explotación de su padre, en 1953, ésta estaba dedicada al policultivo, como muchas otras explotaciones en esa época (verduras, frutas y viñas). Sin embargo, rápidamente decidió centrarse en las viñas. Habilitó nuevas parcelas, construyó terrazas y plantó cepas nuevas. Confiaba plenamente en el “terreno”, dice de él su hija Christine. La falta de mano de obra (debido a la primera guerra mundial y a la industrialización de la región) había generado la desaparición casi total de este viñedo, que sólo contaba con 8 hectáreas de viognier, ¡incluso siendo éste el único lugar del mundo donde se cultivaba! ¿Quién hubiera pensado que el viñedo tuviera aún un futuro en la localidad de Condrieu?

Éxito reconocido

Se trataba de un viñedo antiguo, plantado probablemente por el Emperador Probus, en el siglo III. Los vinos eran conocidos. Boileau decía que el Condrieu puede “alegrar el corazón”, Lamartine que “calentaba los sesos”. Georges Vernay fue el Presidente de la denominación durante 30 años. Con él, Condrieu recuperó por fin el lugar que le corresponde a este vino, un gran vino. En esta región, los aromas de albaricoque, en ocasiones de violeta y de flor blanca de viognier se ven contrarrestados por una intensidad y una mineralidad que aportan a esta cepa toda su razón de ser (las parcelas de Georges Vernay, en el seno de la denominación, son particularmente graníticas).

En 1996, Georges decidió disfrutar de una merecida jubilación. En esta región de Rhône, las laderas son escarpadas y el cierzo, ese viento frío de inverno, es especialmente duro. Condiciones rudas que han moldeado a este personaje, que permanecerá en nuestra memoria por mucho tiempo.